Llega el verano y en ocasiones ese momento en que no sabes si depilarte o hacerte trenzas. En mi caso opté por la primera opción ya que tengo medio abandonado el reto de las trenzas.
Las opciones de depilación son como los donuts, donde hay infinidad de variedades y aunque todas tienen buena pinta no sabes si al final te van a gustar o te van a sentar fatal y si bien siempre había oído hablar de la depilación láser no tenía claro todo el proceso pero en el
Instituto Médico Estético me explicaron todo, de hecho en su web tienen un
apartado de consulta donde poniendo ciertas características (color de piel, pelo, si estás embarazada o has tomado el sol) te dicen si eres una persona que pueda utilizar este sistema.
La cita médica es gratis y recalco lo de médica porque a diferencia de otros centros, el personal es sanitario y siempre tienes que pasar una consulta donde te preguntan por tu historial: enfermedades, medicación que tomas...en este último apartado son muy minuciosos, ya que la lista de medicamentos fotosensibles es más larga que la de los novios de Paris Hilton y van desde antibióticos, a antiinflamatorios pasando por antiestamínicos entre otros muchos.
En mi caso me aconsejaron el alejandrita (ya que soy blanca y con el pelo claro) que manda un haz de luz láser y destruye el folículo del pelo pero no daña para nada la piel que además es refrescada por un sistema que tiene el láser consiguiendo que las molestias se reduzcan mucho.
El láser encuentra la raíz del pelo por la melanina que este contiene por lo que para personas muy morenas no es el método más recomendable y hay otros tipos de depilación fotoeléctrica más adecuados.
El proceso es muy rápido, menos de 5 minutos para las dos axilas.
Te ponen unas gafas al más puro estilo Barbie My Scene y te van hablando en todo momento para que no te centres en las sensaciones o el mismo miedo al dolor te haga estar más tensa.
Sientes una molestia que dura pocos segundos y nada más acabar te ponen una crema de aloe vera para calmar la piel.
Pese al miedo de enrojecimiento, picores o algo de dolor, no sentí nada de eso y es salir por la puerta y olvidarte de todo.
Es recomendable ir con una camiseta cómoda, que no te roce las axilas. Evitar haber utilizado desodorante con alcohol o colonias en la zona.
En los días siguientes tener un bote de aloe vera a mano que además de refrescar la zona y calmar tiene efecto desodorante.
A los dos días siguientes empiezas a notar que vuelve a crecer el vello, pero a la semana empieza a caer.
Durante 5 semanas apenas había vello y posteriormente empezó a crecer pero en menos cantidad y más lento. En la última foto se puede ver el resultado 10 semanas después, donde mi novio decía que si pensaba que así iba a aprender alemán que era mejor que fuera abriendo el libro y estudiando que las axilas peludas no me iban a ayudar.
Entre sesiones hay que esperar al menos 3 meses para que finalice el ciclo de crecimiento del pelo pero entre medias no hay ningún problema para utilizar cuchillas o cremas depilatorias.
No se debe tomar el sol un mes antes ni un mes después.
No se debe decolorar el vello.
Se necesitan de 4-6 sesiones normalmente y en la primera ya puede eliminarse de un 15 a un 20% del vello.
Las sesiones cuestan 40€ pero hay un bono de 6 sesiones a 155€, quedando cada sesión a 25,8€