Como todos los años acabo con una paleta de Peggy Sage. Su stand es una de las paradas obligatorias, aunque más vale ir temprano si quieres evitar agobios.
Como siempre si rellenas la paleta te la llevas gratis y es algo a lo que dificilmente te puedes negar, más con el precio que tienen.
Una vez que pruebas una sombra de Peggy Sage necesitas más. Tienen bastante variedad y aguantan sin prebase varias horas. Además hay algunas con unos tonos que te enamoran al instante.
Algún día descubriré el poder de atracción de las sombras granates, no las uso casi nunca pero cada vez que veo una me pierdo.
El año pasado con las prisas y la gente, cogí la sombra dorada dos veces, y Lorenina la acabó adoptando, por lo que quedó un hueco en la paleta durante 12 meses hasta que hace unas semanas lo completé con un colorete que puedo decir mil cosas buenas de él pero en la foto queda todo claro.
El año pasado fui en busca de la m84 y m85 de Konad y de aquella no sabían ni de qué hablaba. Afortunadamente fue así, porque este año estaban a 3,50€ vamos que acostumbrada a los 7€ que suelen cobrar, no sabía si alegrarme por el ofertón o pensar en cómo nos engañan con los precios.